¿Sentirse bien es estar bien?
Puede
parecer una reflexión extraña, pero creo que es importante que pienses en ello.
Me explicaré a través de tres ejemplos:
-Durante
años podemos comer y beber a nuestro antojo, hacer “sofing” y salir de fiesta:
nos estaremos sintiendo bien. Al mismo tiempo, mientras estamos sintiéndonos
bien, estaremos forzando nuestra fisiología y aumentando nuestro riesgo de
desarrollar trastornos como hipertensión o diabetes, que, en fase de desarrollo,
no dan síntomas permitiendo alargar este sentirse bien hasta que aparecen las
consecuencias.
-Durante
años podemos estar haciendo actividades físicas a un nivel alto y/o sin atención
a la recuperación (1), y nos
sentiremos bien, sin sentir ningún síntoma derivado del desgaste del cuerpo.
-Podemos
apuntarnos a una dieta extrema en el largo plazo, y sentirnos bien. Al mismo
tiempo, poco a poco, las consecuencias de forzar nuestra fisiología irán
apareciendo.
El
primer caso ilustra el espejismo de dejarnos llevar por lo hedónico, por lo que
“nos pide el cuerpo”, por lo que no ofrecemos ninguna resistencia. Los otros
dos casos ilustran el espejismo de buscar el estado mental de lucidez que
aparece a raíz de forzar nuestra fisiología (2).
Hay que
tenerlo presente.
(1) Alpinismo, carreras de montaña, baloncesto, running, aerobic, aéreos,..
(2) En una respuesta de estrés nuestra mente se enfoca, nuestros
sentidos se agudizan, nos sentimos lúcidos y llenos de energía. Esto puede
llevarnos a engaño.



Comentarios
Publicar un comentario