¿Por qué es tan difícil?
He encontrado este ejemplo para ilustrar una de las dificultades que surgen a la hora de establecer relaciones entre hábitos de vida y bienestar.
Food buying habits of people who buy wine or beer: cross sectional study. BMJ 2006; 332 doi: https://doi.org/10.1136/bmj.38694.568981.80 (Published 02 March 2006)
En esta investigación se colaboró con 96 establecimientos para analizar los tickets de compra de los clientes durante 6 meses: 3,5 millones de tickets de caja. La idea era comparar las compras de los bebedores de vino con las compras de los bebedores de cerveza. El resultado: los bebedores de vino suelen comprar con más frecuencia “productos saludables” como frutas, verduras, carnes de aves de corral, aceitunas, …mientras que los bebedores de cerveza se sienten más atraídos por productos precocinados, embutidos, golosinas, refrescos…
Imagínate si queremos investigar los efectos del consumo de vino en la salud…. ¿qué estaríamos midiendo realmente?
Pues sí, esta es una de las razones por las que es tan fácil caer en falsas causalidades.



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