Nunca es tan simple
...Y por esto
necesitas saber y darte cuenta.
Necesitas saber
porque habitas un cuerpo que está diseñado con una lógica adaptada a entornos
que ya no existen. Conocer la inteligencia del cuerpo te da más posibilidades
de tener una vida mejor.
Necesitas darte
cuenta porque cada cuerpo es distinto. Conocer la inteligencia del cuerpo reconociendo
los rasgos individuales que te distinguen, te da más posibilidades de tener una
vida mejor.
Yo tengo
tendencia a “vivir en el ático”. Mi tendencia natural es a procesar mi mundo
predominantemente por la vía de la lógica, y he tenido que aprender a dar
espacio a las emociones y al cuerpo. ¿Por qué? porque en éste, mi mundo,
entiendo que funciono mejor cuando dejo el espacio adecuado, en cada momento, a
la lógica, a las emociones y al cuerpo. Mis “tendencias de partida” no deben
limitarme, ni tampoco debo renegar de ellas desaprovechándolas. Aprender a
conocer la inteligencia de mi cuerpo y mi mente me da opciones. Aprenderlo te
las dará a ti también.
Y opciones es lo
que yo busco. Luego ya decidiré. Luego ya actuaré.
Empiezo este
viaje contigo. Y estoy ahí:
Empecé
interesándome por la mente. ¿Por qué? pues porque es lo que me daba problemas.
Tuve que aprender a poner mi mente donde quería en cada momento, y eso me dio un
retorno enorme. Vi lo potente que es la mente, y me sumergí en la meditación y
en la gestión del estrés. Completé con un poco de PNL , coaching e hipnosis Ericksoniana.
Ahora mismo he terminado el primer ciclo del máster de Sofrología e inicio el
segundo. Así que ya ves… (*)
Cuanto más
profundizaba en la mente más veía la importancia del cuerpo. Si la mente puede
desencadenar por sí misma reacciones fisiológicas (1), el cuerpo tiene la misma
potencia (2) sobre nuestros estados mentales y comportamientos. Así que acabo
de terminar los dos años del máster de la UOC de nutrición y salud, y me he
certificado, y estoy certificándome, en distintas especialidades de la
metodología que ha desarrollado Yamuna Zake para la sostenibilidad corporal.
Y, como no, no
podía faltar, formación en autoconocimiento (*). Porque a más conoces sobre ti,
lo que te es fácil o difícil, tus tendencias de partida, más opciones tendrás
de elaborar las estrategias adecuadas a lo que quieras conseguir. También podrás
evaluar lo que te va a costar y saber si tienes los recursos necesarios para el
cambio.
Y te cuento todo
esto no para avasallar ni para asustar, te lo cuento porque cuanto más aprendes,
más te das cuenta que te falta mucho que aprender. Y te das cuenta de cuánto te
aportan otros, con sus dudas, con sus preguntas, con sus experiencias… Y
agradeces enormemente todas las preguntas, todas las dudas, todas las
aclaraciones, todas las experiencias que te plantean. Así que no dudes en
preguntar, en discutir, en todo lo que quieras, porque no hay verdades
absolutas, el conocimiento surge precisamente de cuestionar lo establecido.
¡Hasta el próximo
post! (creo que hablaré del peso...)
(1) El mejor
ejemplo del poder de la mente en desencadenar reacciones fisiológicas es la
fisiología del estrés. Cuando interpretamos una situación como amenazante (por ejemplo,
una reunión con el jefe) nuestro cuerpo reacciona de la misma forma que ante
una amenaza física. Esa interpretación tiene el poder de desencadenar mecanismos
fisiológicos que en nada nos ayudan, ya que tienen que ver con poner a
disposición de nuestros músculos la energía necesaria para luchar o huir.
(2) Leí la
historia del primer tiroteo masivo (1966) y me di cuenta de cómo un cambio en
la fisiología del cerebro puede desencadenar cambios en quien eres. https://sigloscuriosos.blogspot.com.es/2011/08/la-triste-matanza-de-charles-whitman.html
Un caso menos
extremo es el efecto que la medicación de la enfermedad de Parkinson tiene en
algunos pacientes: los convierte en jugadores compulsivos. https://portal.unidoscontraelparkinson.com/tratamientos-parkinson/1580-sexo,-juego-y-enfermedad-de-parkinson.html
(*) Los temas más
de mente los exploro en otro blog: http://anavarrocasas.blogspot.com.es



Comentarios
Publicar un comentario