Disfrutar hoy sin hipotecar el mañana
Al respecto de la
salud y el bienestar, veo dos tendencias importantes:
1)
Cada
vez vivimos más años (1).
2)
Cada
vez tendemos más a padecer enfermedades relacionadas, en cierto grado, con
nuestro estilo de vida (2).
Los avances
médicos y los relacionados con la higiene y las infraestructuras han conseguido
reducir el impacto de enfermedades infecciosas. Asimismo, las condiciones de
vida y las normas de seguridad reducen accidentes y traumas físicos.
Pero siempre hay
dos caras en todo. La cara B se puede resumir en dos cosas que creo que hacen que, muchas veces, no disfrutemos suficientemente de los años que ganamos a través de
estos avances:
1) Nuestro cuerpo está diseñado para funcionar en entornos y duración muy
distintos a los que ahora habita. Si no hacemos ajustes, nuestro propio diseño nos
da problemas.
2) El mismo entorno que nos facilita la vida nos ofrece muchos estímulos (3) que nos seducen y empujan a comportamientos y
hábitos poco saludables, y, además, dificultan que hagamos los ajustes
necesarios.
A esto veo que se
añaden dos tendencias muy humanas: la del mínimo esfuerzo y la de no
identificarnos suficientemente con nuestro yo futuro. Así que esforzarnos para
que este yo futuro pueda seguir disfrutando de la vida se dificulta.
Partiré de aquí
para construir este blog, asumiendo que la responsabilidad de cuidar nuestro
cuerpo es nuestra, sacando máximo partido a lo que esta sociedad nos ofrece,
sin demonizar nada, pero buscando actuar en la forma más inteligente: la que nos permita
disfrutar hoy sin hipotecar el mañana.
(1)
(2)
Ya no nos morimos de lo mismo que hace tiempo ni padecemos las mismas
enfermedades. Hoy en día las enfermedades que nos afectan son enfermedades de
tipo crónico, no infecciosas. Son enfermedades como los trastornos
cardiovasculares, el cáncer, la diabetes, los trastornos mentales… Si no
morimos de ello, sí que hacen que nuestros últimos años, esos que cada vez
vivimos de más, como menos se compliquen.
(3)
Estos estímulos no son malos en sí mismos, pero requieren que nosotros, los
consumidores, sepamos gestionarnos. Es fácil culpabilizar a las empresas que
nos ofrecen productos o servicios cuyo consumo desbocado nos lleva a problemas.
El disponer de opciones es bueno, pero exige que el consumidor no solamente
sepa, sino que ejerza. Hay que poner en marcha los mecanismos adecuados que nos
faciliten ejercer, pero también hay que responsabilizarse a nivel individual.
Sino caemos en la estrategia de prohibir o demonizar.





Molt bé ! Això promet .....
ResponderEliminarTema trascendente, a mi entender. Las terapias actuales han evolucionado en extremo pero por falta de cumplimiento o malos hábitos no logramos obtener.lo previsible.
ResponderEliminarPorqué la mitad de postinfatados a los 6 meses abandonan parte de sus fármacos. ?
Porqué no priorizamos el deporte al sedentarismo?
Y un largo etc.
Es crítico aprender esos buenos hábitos y no sucumbir a las tentaciones que no garantizan la salud?
Qué hay detrás? Falta de inteligencia? Autoestima? Disciplina o voluntad?
Gracias por els post !!!!
Eudald Parera
Hola Eudald, gracias por el comentario. Yo creo que es una combinación de falta de autoconocimiento y falta de entrenamiento. La disciplina o fuerza de voluntad se entrena, y cada uno de nosotros, en base a como es, requiere un entrenamiento distinto. Si conoces como eres, qué te mueve, eres consciente y observas, llegarás a diseñar las estrategias adecuadas para gestionarlo. Es fascinante, de verdad.
Eliminar